LECCIONES QUE APRENDI JUGANDO CON MIS HIJAS

Mientras tratamos de enseñar a nuestros hijos todo acerca de la vida, nuestros hijos  nos enseñan de qué trata la vida. (Angela Schwindt)

Amo el tiempo que paso con mis dos pequeñas todos los días. Cuanto más tiempo paso con ellas, más me doy cuenta de lo inteligentes y sabias que se están poniendo. Hay tantas cosas que podemos aprender de nuestros hijos si nos tomamos el tiempo de escucharlos, atenderlos y jugar con ellos. De hecho, creo que nuestro mundo sería un lugar mucho mas alegre y mucho mejor si todos tuviéramos una actitud más cómo nuestros pequeños. Estas son lecciones importantes que he aprendido durante estos años de despertar entre juguetes, sonrisas y el playlist de mis pequeñas profesoras:

  • Hay felicidad en la sencillez. Encuentro que mis hijas no necesitan grandes regalos, dinero o cosas elegantes para hacerlas felices. Algo tan simple como correr por nuestra patio, armar una casa con las sabanas o jugar a las escondidas es lo mejor para que sonrían hasta que les duela la pancita. 
  • Deja que descubran cómo hacer las cosas. De hecho, a menudo encuentro que dejar que mis hijas descubran cómo hacer a su manera las diferentes actividades hace que se sientan parte, que exploren alternativas y en la mayoría de las veces que encuentren maneras más efectivas de hacer el trabajo.
  • El amor es un lenguaje. A mis hijas le gusta  escuchar que las amo, es más, les encanta el tiempo de calidad y el cariño que les    puedo brindar. Mis mejores recuerdos serán todas las veces que llenaba de besos sus rostros entre películas de niñas y maquillajes.
  • Es bueno mostrar nuestras emociones. Piense en lo felices que seríamos todos si no fuéramos tan rápidos en contener nuestras emociones y fingir que todo está bien.
  • No necesitamos acumular posesiones para ser felices. Encuentro que mis hijas son más felices cuando estamos juntos, cuando nos tomamos de la mano o simplemente caminamos, ellas disfrutan cuando estamos entre amigos, familiares, mascotas, etc.
H2
H3'
  • A veces solo tienes que bailar. Mi hija de cinco años organiza una fiesta de baile todas las mañanas durante el desayuno. Encuentro que estas fiestas brindan un inicio del día con energía y llena nuestro día de felicidad.
  • Guardar rencor no ayuda. Me sorprende cómo mis hijas corren hacia mí y me abrazan después de que los castigo o regaño. Perdonan con tanta facilidad. Son tan humildes y aman a los demás indefinidamente.
  • El mundo necesita gente más apasionada. Mis hijos están apasionadamente felices o apasionadamente molestos. ¡Y eso está totalmente bien! La pasión es una gran fuerza que impulsa a las personas al éxito. Moldealos en ese proceso
  • Encontrar lo bueno en las personas es fácil. Los niños son genuinamente optimistas y nunca están en la búsqueda de ver lo malo en los demás, al contrario, ven lo bueno en todo y lo ¡celebran!
  • Ora todos los días. Es hermoso ver cómo cuando ellas desarrollan y entienden el poder de la oración, lo harán por cada detalle de la vida. Puedes orar por las frutas, los amigos . O incluso orar para obtener buenos juguetes en sus cumpleaños.

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